Un aire acondicionado se considera silencioso para un dormitorio cuando su nivel sonoro interior en régimen bajo ronda los 20–25 dB, mientras que un tope máximo interior de hasta 50 dB sirve de referencia para seleccionar los equipos más discretos.
La cifra mínima describe el funcionamiento a baja velocidad del ventilador, no todas las situaciones de demanda. Durante una ola de calor, el split necesitará un caudal medio o alto; compare por ello tanto el registro mínimo como el máximo y preste atención a posibles zumbidos tonales además del número bruto de decibelios.
El ruido de la unidad exterior debe valorarse por separado, en particular junto a ventanas de dormitorios o lindes con vecinos. Compruebe la sonoridad del compresor exterior, la superficie de apoyo, los modos silenciosos nocturnos y la distancia a las zonas de descanso antes de concluir que una cifra interior baja asegura por sí sola un confort silencioso.
¿Qué estancias se benefician más de un aire acondicionado silencioso?
Los dormitorios son las estancias que más se benefician de un aire acondicionado silencioso, puesto que el descanso nocturno se ve fácilmente alterado por cambios bruscos de ventilación, vibraciones del compresor o zumbidos del exterior. Un bajo nivel acústico resulta igualmente valioso en despachos, dormitorios infantiles, despachos y salas de lectura donde se pasan muchas horas.
Las cocinas americanas o salones diáfanos exigen más caudal de aire y enmascaran el ruido con la actividad cotidiana, pero una unidad exterior mal posicionada puede perturbar igualmente un dormitorio. La distribución del inmueble, el tipo de tabiquería, la dirección del chorro de aire y la capacidad de mantener el clima sin recurrir a marchas altas importan tanto como los decibelios homologados.
¿Por qué dos aires acondicionados con el mismo nivel de ruido pueden sonar de forma distinta?
Dos aires acondicionados con idéntico dato de ruido pueden sonar de manera muy diferente debido a que las condiciones de prueba, la velocidad de ventilación, la frecuencia del compresor y la acústica de la habitación difieren.
Un modelo puede emitir un soplido suave y uniforme mientras que otro genera un zumbido tonal o pulsante mucho más perceptible. Los deflectores interiores, la resonancia del tabique, la vibración de las tuberías y la cercanía a la cama o al escritorio transforman la percepción auditiva aunque coincida la cifra técnica.
Consulte bajo qué régimen se obtuvo el dato y si hace referencia a presión o potencia sonora. Un instalador cualificado debe amortiguar las canalizaciones, emplear bancadas antivibratorias firmes, distanciar la unidad exterior de obstáculos y eludir la colocación del split justo encima del cabecero o del puesto de estudio.