Las pantallas de las tablets con la mejor relación precio-calidad suelen ser buenas, con resolución nítida y brillo equilibrado. La mayoría de estos modelos utiliza paneles IPS LCD u OLED, que ofrecen amplios ángulos de visión y colores claros. La resolución suele alcanzar Full HD (1920x1080) o más, por lo que el texto y las imágenes se ven nítidos al navegar, hacer streaming o leer.
La reproducción del color suele ser precisa y los niveles de brillo van de 350 a 500 nits, suficiente para uso en interiores y aceptable en exteriores si se evita la luz solar directa. Algunas tablets de este rango también admiten contenido HDR, por lo que el contraste entre zonas oscuras y brillantes se ve más marcado.
Las tasas de refresco suelen mantenerse en 60 Hz, aunque algunos modelos alcanzan 90 Hz o 120 Hz, lo que se traduce en un desplazamiento más fluido y una mejor respuesta en juegos.