Una cámara de acción 4K graba vídeo a unos 3840 x 2160 píxeles, cuatro veces la cantidad de píxeles del Full HD 1080p. La mayoría de las cámaras de acción utiliza la versión UHD del 4K, aunque algunos modelos también anuncian formatos cinematográficos más anchos.
La resolución adicional proporciona más detalle visible y más margen para recortar o estabilizar el metraje durante la edición. Solo resulta provechosa si el objetivo, el sensor, la tasa de bits y el procesamiento de imagen son lo bastante buenos para conservar ese detalle en movimiento.
¿En qué se diferencian las cámaras de acción 4K de los modelos Full HD?
Una cámara de acción 4K graba cuatro veces más píxeles por fotograma que un modelo Full HD, por lo que conserva detalles más finos y admite un recorte mayor antes de que la imagen pierda nitidez.
Esa ventaja implica archivos más grandes, más carga para el procesador, más calor y un consumo más rápido de la batería. Por eso, Full HD puede seguir siendo el mejor modo para grabaciones muy largas, para compartir rápidamente o para usar frecuencias de imagen altas en cámaras menos potentes.
En escenas con movimiento rápido, un clip 1080p limpio y estabilizado puede seguir viéndose mejor que un 4K deficiente. La resolución debe valorarse junto con la frecuencia de imagen, la tasa de bits, la estabilización y el rendimiento con poca luz.